Y con cada dia uno aprende...

Despues de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma,
y uno aprende
que el amor no significa acostarse
y una compañia no significa seguridad
y uno impieza a aprender...
Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas
y uno impieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno del mañana
es demasiado inseguro para planes...
y los futuros tienen una forma de caerse
en la mitad.
y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Asi que cada uno planta su proprio jardin
y decora su propria alma,
en lugar de esperar que alguien le traiga flores.
y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende...
y con cada dia uno aprende.
entre sostener una mano
y encadenar un alma,
y uno aprende
que el amor no significa acostarse
y una compañia no significa seguridad
y uno impieza a aprender...
Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas
y uno impieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno del mañana
es demasiado inseguro para planes...
y los futuros tienen una forma de caerse
en la mitad.
y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Asi que cada uno planta su proprio jardin
y decora su propria alma,
en lugar de esperar que alguien le traiga flores.
y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende...
y con cada dia uno aprende.
Jorge Luis Borges
Ver a nossa alma espelhada por entre palavras soltas com uma sonoridade singular, da mão de outrém.. é estranho...
Não tão estranho como a inevitabilidade da fragilidade da vida...
Essa, que nos faz ter a certeza que cada flor plantada, cada tonalidade seleccionada, cada fragância molhada... são por si só pedaços de nós...
Que, podemos ou não partilhar... esconder.. roubar..deste ou daquele jardim.
E regar...
E escutar...
Essa espera incessante por aquele raio que teima em não chegar...
Mas só legítima será essa espera se aguardarmos a sua chegada...
Há ainda raios que não quero ver...
Não tão estranho como a inevitabilidade da fragilidade da vida...
Essa, que nos faz ter a certeza que cada flor plantada, cada tonalidade seleccionada, cada fragância molhada... são por si só pedaços de nós...
Que, podemos ou não partilhar... esconder.. roubar..deste ou daquele jardim.
E regar...
E escutar...
Essa espera incessante por aquele raio que teima em não chegar...
Mas só legítima será essa espera se aguardarmos a sua chegada...
Há ainda raios que não quero ver...

0 Comments:
Enviar um comentário
<< Home